
SUFRAGIO FEMENINO
ANTECEDENTES
Autor: Melissa Payo Vaz
En España el feminismo nació de una manera tardía comparada con otros países como Estados Unidos o Inglaterra, pero no por ello es menos importante. La primera organización española que trató el feminismo fue la Junta de Damas de la Unión Ibero-Americana de Madrid formada por mujeres católicas de clase alta.
A raíz de ello y de otras iniciativas similares, algunos años más tarde, en 1907, se presentaron algunas enmiendas sobre el voto femenino. A pesar de que no pedían una igualdad con respecto a los hombres fueron rechazas. No obstante, los intentos por acercar los derechos de hombres y mujeres no cesaron. En 1908 se presentó en el Senado el primer proyecto de ley por el conde de Casa-Valencia, en el que se alegaba que era una contradicción que las mujeres no pudieran votar y sí ser reinas.

En ese mismo año siete diputados republicanos propusieron que las mujeres mayores de edad emancipadas pudieran votar en las elecciones municipales, aunque no ser elegidas, pero tampoco fue aceptada. Este rechazo generó muchos debates y condujo a la creación de asociaciones de mujeres a partir de 1912.
Con el objetivo de integrar a las mujeres en el Partido Socialista, se creó en 1912 la Agrupación Femenina Socialista. Esta tendencia se contagió también a la prensa con revistas y periódicos tales como El pensamiento femenino y La voz de la mujer. No obstante hubo otros aspectos que han propiciado que se recoja el voto de la mujer en las leyes: su reconocimiento en otros países y el apoyo de la Iglesia católica.
También es importante destacar la labor del diputado conservador Burgos Mazo que presentó un proyecto de ley electoral en 1919 para reconocía el sufragio universal para los mayores de 25 años, aunque las mujeres aún no podían ser elegidas. En el texto se proponía, además, que hombres y mujeres votaran en días diferentes.
